Bueno, antes que nada comentar que, aunque no es una fiesta típicamente nipona (faltaría mas), a estas personas les falta tiempo para asimilar culturalmente cualquier excusa para divertirse, salir y/o agarrarse una cogorza guapa, guapa.

En nuestro caso, nos maquillamos de zombies y salimos desde shinookubo en el tren hasta Shibuya atrayendo miradas y siendo el blanco de fotografías sutiles y no tan sutiles. Una vez en shibuya, fuimos testigos de la cantidad de disfraces variados, tanto artesanales como comprados y de la escasez de tela de la que las hembras niponas hacen gala cuando llega el momento adecuado.

Por lo demás, viendo lo que vimos, podemos concluir que a los varones nipones les encanta travestirse o ponerse trajes de licra hiperajustados. Será que están muy seguros de su heterosexualidad… o muy poco seguros, una de dos.

 

¡Que te muerdoouuuuu!

Víctimas inocentes van siendo añadidas a las masas zombies…

 

Halo- Win

 

Aqui una muestra del espíritu nipón en fiestas. Yo de esa foto sólo conozco a una persona… y la sacamos cuando íbamos a un conbini a por algo de comer, pero una cosa llevó a la otra… y….

Devilman powa!