Ya se acabaron las vacaciones!

Fue una semana muy intensa, donde he podido moverme por Tokyo, a sitios que aún no había pisado en las tres veces que he viajado a Japón.

Una de ellas fue Odaiba.

Mucha gente que fué antes que yo, me dijo que era una zona muy bonita, ya que se encuentra en el puerto de Tokyo, rodeado de barcos, agua y gaviotas. Y la verdad es que tenían razón, es precioso!

Uno de sus principales encantos, es el tren que va por las vias altas, y tienes una vista de paisajes ESPECTACULAR.  Ésta linea se llama Yurikamome, y en su web os podéis informar http://www.yurikamome.co.jp/en/

Una vez llegas a la estación de Odaiba Kaihin Koen ( la estación más céntrica ), puedes ver esto:

 

 

Es una noria enorme, y a su lado, se encuentra el centro comercial de VENUS FORT, un centro de Outlets, inspirado en una Italia clásica, decorado con un falso techo azulado, y las parades de mármol.

                                     

Ese día, había un payaso haciendo un espectaculo en la plaza central, y detrás, una fuente de colores, todo inspirado en la europa clásica.

Una vez salir de este centro comercial, y pasando un pequeño parque, te encuentras con un enorme robot de  Gundam !!

 

 A unos segundos, estaba también el Gundam Café, donde podías comprar algún souvenir, y comer algo.

Otra de las atracciones de Odaiba, es el edificio de Fuji TV, donde arriba de todo, tienes un mirador circular, y dentro del edificio, hay un museo y los platós de los programas de televisión. Una pasada!!

                                                                             

 

 

Pero sin duda, lo que más me gustó de Odaiba, fue el mar, el puente y la réplica de la Estátua de la Libertad!!

Además, a partir de las 7-8 de la tarde, el puente llamado Rainbow Bridge, lo iluminan, y puedes disfrutar de unas vistas únicas.

 

                                                                                       

 

                                                                         

 

Espero que os animeis y vayáis a Odaiba!